Inicio › Foros › SERVICIO EXCEPCIONAL › C1 – L1 › Respuesta a: C1 – L1
Cuando atiendes, respondes lo que te piden. Cuando sirves, piensas en lo que el cliente realmente necesita, aunque no lo haya dicho con esas palabras.
En mi trabajo, un ejemplo claro es cuando un cliente llega preguntando por un producto específico. Atenderlo es decirle si está disponible y el precio. Servirlo es entender para qué lo necesita y orientarlo hacia la mejor opción para él, aunque cambie lo que pidió originalmente.
Una acción concreta que puedo aplicar es terminar cada interacción con una pregunta simple: “¿Hay algo más en lo que pueda ayudarte?” No como fórmula, sino como intención real. Esa pequeña diferencia de actitud es lo que separa al que atiende del que sirve.